Lo que realmente aprovecha el cultivo del fertilizante, frente a lo que se aplica en un año determinado, puede ser muy diferente. Estas son solo guías generales y no consideran otros factores que influyen en la eficiencia (por ejemplo, tipo de suelo, clima, manejo y sincronización).
En términos generales, la eficiencia de uso de los nutrientes suele ser menor de lo que muchos esperan. Si se visualiza un acre de terreno, los primeros 15 cm (6 pulgadas) equivalen aproximadamente a 2.000.000 de libras de suelo. Por eso, pequeñas pérdidas o inmovilizaciones pueden tener un impacto grande, y mejorar la eficiencia requiere estrategia y precisión.
La fuente del nutriente puede influir mucho en la eficiencia de uso. Por ejemplo, ¿qué fuente de azufre está utilizando: azufre elemental, 20-0-0-24, AMS? La forma del nutriente puede marcar una gran diferencia en disponibilidad, movilidad y tiempo de respuesta del cultivo.
Sabemos que existen desafíos cuando hablamos de la eficiencia del fertilizante que aplicamos. Para nutrir al cultivo con lo que necesita, cuando lo necesita, debemos pensar en el “cómo” además del “cuánto”: colocación, momento, forma y tecnología.
Pista: las 4R: producto correcto, dosis correcta, momento correcto y lugar correcto. Nosotros hemos añadido una 5.ª R: la tecnología correcta.